miércoles, septiembre 23, 2015

entonces la cosa
es ser
estar siendo
ser de carne
duele

estoy capitalizando
la luz
que había
en el espacio
que sobraba
entre nosotros

recapitulo
que ser
debe ser
estar siendo
latiendo
en la tierra

debe ser
el deber ser

estar encontrándonos
partir estando

es que
no me imagino
extrañando
todo esto

ser con 
tu cara fina
ojos chicos
y el abrazo
de almaherida

me quedo
con lo que
queda
de eso 
que eras

creo que
me perdí
no entiendo
donde
es que
me quedé

antes de ser
horas interminables
y tu transpiración
¿era yo
mía?

debe ser
que por eso
te muerdo
cuando
estas cerca

ser de carne
y camisa a cuadros
de manos grandes
espalda curva
ojos chinos
ojeras marcadas
amo nombrarte

quedate aquí
en mi mesa
de luz
así
te agarro
cuando 
quiera
ser parte
de un todo




lunes, septiembre 21, 2015

Siempre sospeché
que los milagros
eran de mentira,
como Papá Noel.

Mea culpa multitudinario,
diosito no te salva
aprieta un poco,
y así como no te mata,
tampoco salva.

Miles de milagros negros,
descreídos
llenos de mensajes
plagados de realismo mareado.

Así como cuando
se marea la gente
me mareo
envolviendo fideos
con un tenedor.

Es que tenía más ganas
de comerte los pies
y de trepar
hasta el techo del cuarto
para dormir ahí
hasta que todo pase.

Pero no era un buen plan
había que encogernos
para tocarnos el alma,
solapada con cosas
que se atoran en el subconsciente.

Ahora me siento
baratija comprada
en la tercer góndola
de un supermercado Día.

El 2x1 de la semana,
sin nada más
que dar,
costo por beneficio.

Es que no hay más profundidad
es eso, el peso del calificativo
el dolor del dicho,
el entrecejo fruncido,
el malestar dominical,
que se aviva y taladra
para mostrar esa parte
que estuve años
de años tratando
de no ver.

Ahora entras,
me invitas
de manera primaveral
a zambullirme
entre tanto lío,
y yo espero un milagro
un ser que no sea ángel
pero parecido,
que me apriete,
no me ahorque
y tampoco me salve.



miércoles, septiembre 16, 2015

loviu

¿No ves?
las luces calman
entre tanto los cerros
lo permitan
ellas aparecen
y se van,
dejando líneas azules.

El cielo
está cubierto
con terrones de arena,
el cordón montañoso
se vuelve invisible.

Reposo,
tu panza es mejor
que esas almohadas
tan altas.

Ojos de gato,
cola larga,
envoltura de chocolate.

Caí en una trampa
hay una red en tu entrepierna
y la lengua vaga
que no deja salir.

Que me parta un rayo
así recupero la calma
algo aparece y se va
llega el viento seco
y nos revuelve el pelo.

Cuerpo de pera
piernas largas
flácida, ovalada,
redonda y recta,
música de fondo
ventanas cerradas.

Adentro sábanas,
y un cubrecamas
que aburre,
afuera un montón
de peregrinos vuelven
cansados de tanta procesión.

En cambio nosotros
partimos en pecado
rumbo a un supermercado
por algo para picar.

¿No ves, mi amor?
 afuera la gente
se amontona
canta, eleva plegarias
mientras nosotros aquí
tan cómodos, como cangrejos
buscamos nuevas cavidades
donde dormir.

Toca salir,
aparecen los escombros
y la basura,
junto a las nubes
que van rompiendo
los terrones de arena
que tanto nos gustaban.

¿Viste lo mismo que yo?
los cerros se esconden,
las luces afloran,
amén de la verticalidad,
aparece la chatura.

martes, septiembre 15, 2015

Sueño que mi hombre aparece por la puerta
y me lleva a un baile, 
no mide, no teme, baila.
Bailamos como locos, lloramos bailando
nos perdemos en un salón que se va plagando.

Bailamos con violencia y siento miedo,
de perder un zapato, de pisar los suyos
de perder el equilibrio y carme.

Llega a mí, y me saca de parranda,
no se deja besar, tiene espuma de rabia de baile
en su boca.

Baila como un burro y la fuerza de sus piernas
quiebra mi cintura,
Siento como su mano me aprieta la espalda.

Se pasa el año, rápido, año y meses
y yo sueño que mi hombre mitad lobo, mitad él
me busca loco por bailar.

Y a veces en el medio de esta pesadilla
sueño que mi hombre deja de bailar
solamente para tomar un trago de vino
mientras yo, estiro los pies con barro.

Lo veo siempre de reojo, es raro y está cansado
salido de algún lado que no entiendo,
pensando que es de otro planeta
y que bailando suelta la baqueta de la vida.

Pisa un charco que salpica y ni se inmuta
es fuerte, de piernas largas.
En este sueño lo encuentro
al margen de todo,
donde es fácil vencer el miedo,
no nos veo, nos siento.

Y cuando al fin puedo vernos,
 en un reflejo
Estamos  bailando muy sueltos
riéndonos en el medio de una parranda
escupiendo papel picado.

Nos sienta bien la falta de aire,
nos queda bien el pelo desprolijo
nos gusta el universo tan chiquito.

No te vayas tan de golpe, por favor
en mi sueño no se trabaja,
nadie está preocupado por nada
no hay metáfora alguna,
solo que aquí, en mi sueño 
me hace cosquillas tu cuerpo.



lunes, agosto 10, 2015

acá

cuando abras los ojos
te voy a contar,
que estoy desorbitada,
y me aplasta tu mano azul
una parte del pulmón.

No estamos para siempre,
Un instante que cuesta,
Y resta la idea de sobrevivirte.

Rozando con la nariz
un pulóver que es tuyo,
no me encuentro,
estaba aquí, 
lo dejé por aquí,
tercer estante de la biblioteca.
Estoy segura y juro
que el centro de todo esto
está en algún lado.

El desorden de las cosas
me atraviesa,
río en la planta de mis pies.
Pienso en esos atardeceres grises
que caían por tu espalda.

Me dobla el cansancio,
impermeable,
sorprendente,
como lluvia en agosto.

Una calle negra
aparece antes de una vía,
se vuelve espacio infinito
entre el viaje y tu voz.

Ahuecar el corazón
entrar al espiral,
collar de palabras,
aquietan turbulencias.

Desentierro el carnaval
en esta esquina,
y me quedo esperando
las explicaciones
de lo sucio que es ser.

Por ahí la verdad
se pele en huesos
arda y entre,
hueco por hueco
para que pueda yo saber
que me trajo hasta acá.




jueves, julio 30, 2015

La luna llena
cambia al cuerpo
y el cuerpo habla,
pide cuerpos.

Chiquero de pensamientos,
dientes sucios,
nubarrones tapan al sol.

Salí y sentí
el cansancio del espacio habitado.
Y cuando me vi volviendo
quería que te quedes
bien adentro.

No pongas
tus manos en mi espalda
duele cada tanto,
arde la nuca en el abrazo.

Sacate la corporeidad;
y quedate vos.

Dame de comer
que estoy agotada,
viviendo acunada 
en el pensamiento
y nutrida 
por un yuyo sanador.

La calma y los límites,
hacen lo suyo
nadie sostiene el mundo,
ahí es donde salen los murmullos.

Saquemos provecho
de esta noche
el frío no es tan crudo,
y en la mañana seamos nosotros
los que habitamos al aire.

En degradé,
conservar la ingenuidad
es llenar la boca
de algo amargo y oscuridad.









martes, junio 09, 2015

en la vida real no existo.

Soy más que mujer. Di vida y en realidad no existo. El cuerpo que salió de mí, crece y se acobija. Es carne, con ojos que sienten, que miran, que preguntan que cuestionan, que reclaman amor, que inhalan y exhalan. Ellos solían nadar en el suelo de mi útero.

Y el cuerpo, que tiene la función única de dar cobijo al cuerpo que tiene huesos, que fueron agua danzante. En realizad no existe, es algo que ocurrió. El resultado, algo que salió del sexo. Eso pasa con los cuerpos cuando nos tocamos los pies y lamemos nuestras tripas, no medimos profundidades, nos pensamos en hormonas, nos tocamos, nos hundimos, creando cuerpos que de la nada están adentro.

Creció. Creci/mos. Tanto miedo para llegar a ser lo que soy. Leí que si tengo miedo no soy. Soy yo, con mucho miedo.

Soy más que amor, porque cobijo cuerpos en mi cuerpo. Salvo a los cuerpos de la muerte, les doy vida, los salvo del hambre, saco el dolor físico. Cuerpitos chiquitos con bocas que lloran y escupen saliva y me penetran de norte a sur, de punta a punta.

Solía enamorarme en la noche de la muerte llenando la bañadera. Solía ser sirena que no sabe respirar bajo el agua y que vive como pez durante los segundos que resiste bajo la presión del agua en los pulmones.


Solía. Me salvo porque tengo que salvar. Aunque los cuerpos crecerán y van a entender, que nunca voy a ser lo que esperan. Quedo revelada, no lloro, no me quejo, soy cuerpo que custodia cuerpos y se cuestiona las razones que más la convocan. Salvar para ser salvada. 


domingo, junio 07, 2015

Perdí,
maravillas del mundo
pegan en el alma.

Un espiral
me abro,
cierro,
giro y vuelvo.

Ay, carajo
que confundo
lo real
con realismo mágico.

No puedo desatar
el nudo umbilical
entre mis piernas
y tu pelo.

De a ratos
paternal,
platónico.

Te dibujo
al revés,
inverso
contrario a mí.

Un snob viejo
puto, careta
metafísico aburrido.

Te traje de regalo
un fantasma,
un miedo
revolealos por ahí.



jueves, abril 23, 2015

Ya lo dijo alguien,
aquí está todo inventado
a lo sumo puedo inventar,
formas de contar.

7 am, colgada del caño del colectivo
que dobla y gira
como queriendo tirarnos. 
Pienso en si toda esta gente sabe que existe. 


Si, existe por eso se agarra como puede a lo primero que encuentra.


Quiero sobrevivir, al menos, a este viaje.
Intentando pasar desapercibida,
caminando partida como vengo viviendo
hasta el fondo del pasillo y tocar el timbre.

Pasar de largo la parada
caminar cuatro cuadras para llegar a mi casa, 
que no es mi casa, 
es del titular que me la alquila.
Últimamente quiero vivir emborrachándome,
últimamente quiero vivir muriéndome 
mientras beso la comisura de unos labios.
La comisura de tus labios.

Últimamente quiero pasar desapercibida y no puedo. 
Rompo, 
destruyo, 
quiebro,
parto 
y me parto. 

Es que vivo partida al medio, 
de extrañar,
de saberme de otro lugar. 
No se ser de aquí,
¿de dónde es que soy?

Me gustaría cortar el pasto los domingos.
Comer chatarra,
buscar información basura en internet 
y fumar un porro.
Caminar descalza sin resfriarme,
comer chatarra otra vez sin culpa,
obesidad mórbida de pensamientos sin sentido.
¿Obesidad mórbida? ¿En serio existe eso?

Me gustaría despertarme en una playa 
encontrar una sirena pensando que es normal.
¿Qué es normal aquí?
Tener que activar el instinto de supervivencia a las 7 am en este colectivo, 
eso es normal.

domingo, abril 12, 2015

Aviones de papel

La hija andaba deambulando desde tempranito, la sentí haciendo ruiditos en la cocina y me dió un beso con mermelada de frutilla en la frente.

La noche anterior le habíamos puesto paracaídas hechos con bolsas del super a los muñecos y ella los tiraba trepada de una silla. Caían bailando en el aire.

A mis ojos es hermosa. Mis ojos son, construyen mi mundo. A los ojos de mi mundo la hija es hermosa desde el momento en el que la concebí.

La hermana dibuja ventanas en avioncitos de papel. Mis hijas juegan y navegan los aires acorralados del living. Caballitos de mar dibujan la paz del hogar. Me realizan. Pienso en mi madre y si alguna vez me vio con ojos similares. Deseo que si. Sentir así es vivir amando.

Pienso en curitas mentales para las hijas y que no sufran nunca. No existe maldad, solo leche con azucar saborizada de frutilla. Revuelvo y pienso en mudarlas de planeta.

Bañarlas y acostarlas cerca mío para siempre. Hermosas desde que las levanté por primera vez en los brazos, salieron de mi panza, en mi panza quedó marcada una sonrisa blandita. Los abrazos son cinturones de seguridad simbólicos cuando son tan chiquitas.

Mamá me había regalado un poema pidiéndome que no crezca. Ahora entendí que le pedí libertad y crecí. Caballitos de mar dibujan la paz de mis emociones. Los aviones de papel rescatan a los muñecos paracaidistas del living. Me quiero quedar a vivir en este instante un par de eternidades.




martes, abril 07, 2015

hacer cosas

Sentí un ruido agudo,
previo al impacto
y finalmente,
el choque.

Lo ví, por la ventana
el techo de un auto
estaba abierto en diagonal.

En un rato me levanto,
en la cama soy
yo hibernando,
yo llorisqueando.

Me guardo,
es que últimamente
no puedo salir
sin querer emborracharme.

No nací Steve Buscemi,
no pedí nacer,
y pienso con la panza.

Recé cada nochecita
a la mariquita,
y no me dijo que si,
un semblante incierto,
el velo desteñido.

Amanecí siempre
con la sensación
de tener los zapatos
empapados.

Amanecí también
queriendo abrir
la heladera descalza.

Que qué quiero?
hacer cosas con palabras,
mandar todo al carajo
para hacer cosas con palabras.

Dejar las manos
la cara, la cintura,
los ojos que te miraron fijo,
mi voz de pito,
mi pelo sucio
en prosa,
verso,
bloque,
que importa.

No nací Hemingway,
yo no pedí nacer,
no se escribir,
no me se morir,
y hago cosas con la panza.




lunes, abril 06, 2015

lunes

El 3C es la línea más nefasta de bondis que el ser humano creó en la historia del planeta . Su chofer es un forro, un subnormal con cara de orto que maneja una caravana de bronca en quinta todo el tiempo. 

El circuito que atraviesa es el más violento a nivel simbólico que pudo existir: sale de un barrio clase media baja, atraviesa la rural y luego dos avenidas plagadas de semáforos mal sincronizados que marcan a destiempo el inicio de tu semana.

Suben docenas de pibes que van al colegio con mochilas enormes cagadas de cosas, uniformes y sueño. Tres paradas después sube un contingente de canas que, apostados en las puertas traseras, emanan mensajes de texto a diestra y siniestra ¿Dónde aterrizarán? ¿Qué dirán?. Siento un olor penentrante a rexona man. 

Nada inspira por estos días, todo está lleno de carteles de políticos y basura acumulada en las equinas. Los salteños somos buenos para cagarla, siempre. Los cerros están ahí es una cuestión de karma, como abriendo la herida de este a oeste.

Un mar de uniformes me rodea, a mí que nací para estar errada y me puse medias nuevas un lunes. Me toca bajar, me gustaría gritarles a todos lo mal que me hacen, pero se que mañana la rutina me vuelve a juntar con todos y cada uno de los individuos que poblaron mi viaje. No nos conocemos, pero nos vemos las caras a diario, son rutina, parte de mi procesión de malestar general cotidiano.

Me bajo justo cerca de la cuarta, donde también se dirigen los policías que subieron en el barrio. Y ahí estoy, un lunes atravesando la capital con mis piernas largas, pollera y medias simpáticas encabezando al equipo de azules represores y superpoderosos con destino a las obligaciones del orto que les toca. 

Extraño a mis viejos y a mi bicicleta en la que embanderaba la liviandad de las mañanas en dos ruedas. Extraño todo y no hago nada, me volví a caer por el peso de los pensamientos. 

Me silban. Sonrío, porque antes de estar enamorada fui ultratrola. Ultralibre. En mi tracklist suena la versión de Tom y la Bestia Bebé. Esa versión es ufffffff, desgarradora.

Llego. Hola trabajo. Afuera hay sol y vos no tenes ventanas. Siempre creo que va a aparecer algo onda gotzilla y no nos vamos a dar cuenta. Una caja de zapatos enorme. 2500 tipos alienados. Sueño con un incendio ahí adentro. La liberación humana de todos los que habitamos ese mundo terrenal y vacío.

A trabajar. En una eternidad o dos voy a ser un pájaro que va a vivir en la letra de una canción de Jaime sin Tierra.







viernes, abril 03, 2015

Y qué si no tengo más ganas de escribir. Trato y no sale, está todo acumulándose. Las cosas que leo siempre son mejores. Las canciones suenan y yo ni las escucho. Pierdo el tiempo esperando respuestas que a la larga no me interesan. Y qué si estoy subiendo de peso indiscriminadamente, trago todo. A la larga te vas a aburrir, vivo para repetirme. Creo que es bueno comer y vomitar de vez en cuando.
Tengo las piernas cansadas, y son largas. Soy tosca, pero frágil. No sé que va a pasar mañana, pero se que la única solución real a mis problemas es morirme. La otra noche me imaginé que entraba a tu casa y prendía fuego todo mientras bailaba frente a las cámaras de seguridad. Neurosis. Voy a votar a tu peor enemigo. Después arrepentirme y a llorar desconsoladamente mojando la puta máquina de voto electrónico. Afuera la fila de personas espera. Está esperando cumplir con su obligación creyendo que la democracia existe, se va a desesperar porque no salgo, no voy a salir por un buen rato. Voy a llorar tanto y a mojar la máquina hasta que se descomponga. Llevame mandarinas a la cárcel, decime "amor" ahí y va a ser real. 
Si el dentífrico no dura un mes, no puedo comprar otro. La cuota del colegio de mi hija mayor es más cara que mi vida. No se por qué la pago, no creo en las instituciones, pero la pago. Soy igual a la gente que trabaja y el trabajo la llena de odio solo para buscar lo mejor. La gente tiene una especie de fanatismo por lo mejor. Van  "al mejor hospital", "al mejor colegio", "al mejor abogado". Y qué, siempre perdemos, al menos en mi vida, todos perdemos. Acabo de abrir la puerta y estaba en bombacha, todavía tengo baba pegada en mi cara.
Ayer trate de pensarte y sonreír, me salió emocionarme y escribir. También me acordé de la última vez que mis viejos me abrazaron, casi que pasaron 10 años. Revivo el momento y puedo oler el perfume de mamá, olía a manzana y estaba hermosa. Ahora papá está en silla de ruedas, cuando lo veo quiero correr alrededor suyo y mostrarle lo divertido que es que yo pueda hacerlo y él no. Estoy llena de odio hoy.


domingo, marzo 29, 2015


Ya salio el sol
el cielo está celeste
como siempre.
Que me importa.

Adentro es tibio
y nunca hay aire.
Los cigarrillos
se acumulan.

Soy piernas largas
que gotean 
entre las sábanas.

Me hago nudos
cuando veo 
tu respiración,
me desespero.

Está bien,
cubirme la boca,
mirar así
es excitante. 

Teníamos pedazos 
de papel picado
en el cerebro y
nos bloqueaban.

Apretaste justo
con tu mano enorme
un lugar de mí
que me hace explotar.

No juegues así
con los dientes.
Desde este ángulo
pareces un pez globo.

Es que el frío
me hace mocos
y busco pies tibios.
No soy buena portadora.

Ese día te dije
que quería bailar
porque el whisky barato
me pone triste.

No veo.
Olvidé mis anteojos
en tu costilla,
esa, la más blanda.

Solo busco
movimiento.
El caos es difícil
de frenar.

Pueden pasar
cosas horribles
cuando la carne 
está tan roja.

Me acostumbré 
a vivir enferma
si las cosas no duelen,
no son normales aquí.

Anticipos de un incendio
el otoño suele
secar la tierra
y liberarla al fuego.

Repito
que me importa.
Perdí tanto ya,
que un poco más, es aire.



[Quizás el fuego ayude]

martes, marzo 24, 2015

Mi persona favorita

Siempre amanece con la mirada desorbitada y traduce sus dolores en malhumores matinales, pero lo real es que la fecha le hierve el alma.



Me habla de Carlos Ricardo Torres (Carlitos). Lic. en Administración (UBA). Traductor ingles/francés. Trabajaba en ENTEL dando apoyo idiomático en llamadas internacionales. Militante JTP (Montoneros). Secuestrado y desaparecido. "Eramos amigos desde pibes. Jugábamos mucho a pesar que yo era 6 años mayor. Él era nuestro hermanito menor".

"Carlitos vivía en el departamento de al lado del mío. Mi vieja fue testigo del secuestro. Se casó y se mudó al dto. 4. Con su esposa íbamos a la casa de gobierno a hacer quilombo después del secuestro, en el 77. No quedamos pegados de pedo. Pero ni te importa cuando estas ahí".

De las andazas se hace uno parte de la historia, por eso Edu es mi prócer vivo, mi batman peroncho de las jogginetas grises, porque me cuenta y se me pone el cuero i chancho, y como no: "Y cuando estaba el mundial del 78. En 1981 salimos con Beatriz, mi ex esposa en la tapa de La Opinión. Ahora tienen que ir los que no iban, no cuesta nada, es un paseo turístico. Me pone muy triste. El peor día del año todos los años".

El porteño, que es pícaro y la tiene más grande que todos, me dice: "Con mi amigo Rubén nos rajábamos del trabajo algunos jueves y con nuestro mejor traje y corbata  nos dábamos una vuelta con las viejas haciéndonos los boludos con cara de pitufos. Porque la cana no dejaba pasar. Pero como eramos re pitucos, pasábamos".



Rubén es su hermano del alma y de militancia, un viejo megafachero, que según me cuentan, no paraba de levantar en sus épocas doradas. Y ahí están los dos un día como hoy con la herida abierta, mientras nosotros disfrutamos del feriado.

"Yo siempre ando un poco triste . Por ahí los kilombos cotidianos me dejan más tranquilo. Estamos bien con tu vieja. Las cosas se acomodan, pero no es todo tan fácil, viste".

Antes de irse a dormir, me dice "Las marchas ahora son como los desfiles en California del orgullo gay. Con respeto, pero es solo testimonial. Igual voy. Para que se vea que somos muchos que tenemos memoria".

Desde que me levanté, pienso en Eduardo con la garganta cargada de pedacitos de angustia. Pasa que me teletransportaría solamente para marchar colgada de su brazo y llorar con él. Porque el dolor se siente igual todos los años.

La puta de la vida no me hizo su hija de sangre pero él sabe que lo quiero así, se lo digo entre chistes, como para sumar a todo el amor que nos debemos. Mientras yo lo pienso, mi hermana Agustina me avisa que están en la marcha,  como siempre, un año más pidiendo Memoria, Verdad y Justicia. 

jueves, marzo 12, 2015

Hay una paloma
muerta
en mi balcón.

Escoba
+
Pala
+ 
Bolsa de supermercado


¿Ya amanecí en otro lugar?
Es que me siento aplastada aquí.

domingo, marzo 08, 2015

Como relamiéndose
de tanto comer sandía
aparecía entre mis piernas 
y las empujaba.

Me inflaba el tórax,
y se perdía
en las ventanas.


Escupía semillitas
al costado de mi cuello

Y yo que ando
como el conejo
de Alicia en el País
de las Maravillas,
siempre apurada
y a los saltos.
Me tenía que ir.


Nos mostrábamos
las formas de sentir.
La cabeza me crecía
y no escuchaba nada,
había pestañas 
en mis orejas.

Pensaba que,
tengo cosas 
muchas, 
pero ninguna es 
tan importante.

Vibración, desequilibrio
le costaba pararse
del lado de la fragilidad.

Hubo un quiebre
al salir, sentí
que tenía los pies
hundidos
de tanto
empujar en el barro.

Me volví un módem
buscando señal
Wi fi, algo.

El alma se me fue 
del centro
y perdió el eje.

Fijate, creo que
quedó en alguna parte
de ese monoblock.


Llamame
si la encontrás,
que necesito volver
a encajarla.


.

jueves, febrero 26, 2015


Y como loca ya empezaba a mover la trucha de un lado al otro, algo así como mascullando bronca. Es que ver la bombacha colgada de la canilla del baño la llevó a pensar que nunca hacía las cosas con tiempo. Esto de lavar los calzones al bañarse es de desequilibrada.

Te cuento, que todo lo que le digas lo va a pensar en poesía. La gente cuando habla canta, y cuando canta, impacta. Eso pensaba, y también en revolearle unas migas de pan para interrumpir esa tontera de no sentirse correspondidos, pero se le cayó. Menos mal.

También sintió alivio de que no fueran a bailar tango, es que es tan patadura que seguro le pisaba la punta de los zapatos con las chinelas. ¿Por qué usan zapatos tan largos cuando los pies no son así de largos? lo sabe porque es lo primero que se fijo ante su desnudez. Tampoco es tan grave. Todo es impredecible en ese mundo. Nunca bailaron, no se pisaron. Le robaron algunas horas a la noche hasta que la moza del lugar les llevó obligadamente la cuenta. 

Se quedó con un garabato en la mano y un poco de la vista del balcón. Igual, soñaba con bajar las escaleras rodando después de comer tanto mouse de chocolate.  Él le contó muy al pasar, que un observador le había remarcado que los galanes en acción se reconocían por el brillo de los ojos y el perfume.  Quedaron resabios de vino, aunque nunca dijeron cuál vino. También lamparones y un sueter con olor a cigarrillo.

Después de ver una foto suya en el libro lo miró de costado y sintió que podían encontrar un equilibrio exacto, algo así como para salir caminando por los cables de alta tensión y cruzar hasta la vinería que está en frente, justo en frente de las ventanas. Es que los ritmos del edificio la llamaban mientras sonaban los celulares. Desagotaron las cabezas, mutearon las orejas e hicieron de cuenta que no pasó nada. La mañana estaba intacta al otro lado de la vereda.

A la tarde le avisaron que alguien la estaba buscando, ella sentía esa sensación de tractor encendido en el centro del cuerpo.



lunes, febrero 23, 2015

Tengo pocos minutos de ocio durante el día que últimamente uso para hacerme percha contra el teclado.
Todos recursos cotidianos rotos.
Problemas con la puntuación.
Pocas ganas de dar y recibir muchas explicaciones pendientes.
Una tableta de pastillas anticonceptivas a medio tomar.
Los amigos que se me derrumban en la puerta de casa.
Una gran capacidad para repeler a los hombres que pretendo, sin pretender demasiado.
Una tendencia a la tristeza crónica.
Un trauma con la polenta.

Hace unos años mamá me dijo que como sea yo siempre iba a salir adelante.
No le creí.
Mejor me voy a la cama a soñar que soy Marty Mc Fly en Volver al Futuro.



domingo, febrero 22, 2015

Seguir una línea verde que está vieja y gastada. Es la última, la que te arrastra hasta el fondo del hospital. Que simbólico, al fondo, al final, ahí donde habitan la mayor cantidad virus, los más enfermos, por ende más enfermeros.

Gente vomitando en el pasillo, emanando odio/ porque /ese /hospital /está / hecho / de / odio / y la gente se enferma de eso cuando está más de un rato.

La linea verde llega hasta una puerta mitad vidrio, mitad madera que se fue llenando de carteles con cosas que NO hay que hacer que nadie lee. 

T R A U M A tología.

Gente accidentada en camillas, camillas apiladas, estructuras de hierro para colgar piernas de ellas al costado del pasillo, un carro con sábanas limpias. Paredes con manchas, tela mosquitera cansada en las ventanas, gente fumando fuera, un estacionamiento de autos es el horizonte de la habitación.

Aparece la sensación de estar durmiendo a la intemperie, azulejos de colores fríos, resolana, un viento que cruza el mismo pasillo en dirección contraria. Un enfermo haciendo pis con la puerta abierta. Kilómetros y kilómetros de gasa y cinta blanca. Litros y litros de ese líquido que cura pero que tiene color sangre.

Atravesar personas lastimadas y llegar a la persona que más lastimó. Desenojarme, esquivar la furia que sube como bloques de hormigón. Transformarme en amor, metamorfosis de una persona rancia, las caricias son filosas y con cierta distancia.

Impresión de caer en picada y ser absorbida por un agujero negro. Me arrastran las relaciones familiares y yo peleando con las uñas partidas para poder soltarme /o/soltarme/o/no/ser/nada/

Fin. Deshago la linea verde con ropa sucia en una bolsa de supermercado. Anacrónica, caminando en el cordón de la vereda para justificar la sensación de equilibrista frustrada. Caigo hacia un charco que salpica, el agua marrón entra y me moja la zapatilla. Cambiamos de sensación, al fin. Esto molesta o subsana. Sigo líneas mientras me trago las lágrimas y los mocos. El nuevo alimento de la mujer que abusa de la sensiblería.