jueves, junio 08, 2017

El día que vencimos a Goro

El día que vencimos a Goro
festejamos ser del clan Ryu
dando patadas voladoras
y no nos importó manchar la alfombra
con cerveza, 
ni faltar al boliche.

A vos te brillaban los ojos
y te reías raro,
prendimos la tuca
y observamos la escena:
Escorpion ahí,
parado celebrando
con nosotros
su pecho inflado
cara firme
el orgullo en 3D.

Anotamos
la fórmula victoriosa
en un papel:
desenfundar
arrojar arma
adelante
triángulo
y lo pegamos en la heladera
porque ese era el principio del éxito.

El día que, 
por fin vencimos a Goro
con todo lo que eso implica
supimos que no éramos
Johnny Cage,
ni Raiden
o Liu Kang
éramos nosotros,
dos loosers fisura
enamorados del microclima
de un viernes perdido
por cosas que nunca
nadie va a entender.

domingo, mayo 14, 2017

los electrolitos duelen
cuando se cansan de atravesar la misma imagen
y de esa manía nefasta de acumular cosas
como una botella vacía de vino, que ahora uso de florero 
y que sí, ya debería tirar
porque ya fue
-ya fuimos-

conozco muy bien las carencias del cuerpo y de ellas, abuso.

descanso en todo lo que nos hace el occidente,
soy una mujer - maceta 
de adorno en esta calle que obviamente muere en el cerro
(como todo aquí)
como esto que pasa en el núcleo de mi espina dorsal
cuasi inútil.

sé que de algo me van a condenar, 
y cuando eso pase no quiero estar aquí
quiero estar en el 107 rumbo a Villa Urquiza 
desabrigada y con mucho maquillaje punk
viajando despacio en el discman de mi adolescencia,
sintiendo que las avenidas son un viaje eterno.







sábado, mayo 06, 2017

No se puede jugar 
con el poder comprimido
en la yema de los dedos.

Mover las nubes
borra los bordes
de espacios que eran
nuestros
Y ya no podemos habitar.

Están en todos lados
en colectivos,
en almacenes,
en veredas, en las calles

hacen de la verdad
algo que se hunde
en la panza.

Si remontamos al pasado
no hay subtítulos.
Sólo una historia calando
los parientes de fotos borrosas
que sostienen Madres y Abuelas.

Una planta seca
en la maceta del patio de una casa.
No más agua tibia.
Ese hombre -viejo indefenso-
ya no es un hombre maldito
y eso marca la diferencia.

Soltaron al monstruo,
da media vuelta,
sonríe con sus dientes manchados,
y al acomodarse el saco
silba la canción que escucha
frente a las náuseas de un pueblo libre.

Los espacios habitables
fueron talados en muy pocas horas.



miércoles, mayo 03, 2017

guardar-se
hacia adentro
ser la bolsa
de plástico que vuela
sobre el drama de American Beauty.

es que ahí afuera, nos dominan,
rentas, la afip, tinelli y los impuestos.
que si salgo, hago justicia
y para todos, todo.

Ya lo dijo Sasha Gray
son los jodedores,
perdiste.

es que mejor quedarse
porque cansa
y te juro que si espero
media hora más
leyendo este libro tan malo
reviento.

y que mis tripas
le caigan
a la empleada
de planta permanente
que en vez de atender
mira la cartilla de Avón.

inmolarme al frente
de la empresa de telecomunicaciones
porque nunca tengo 4g,
o en el sauna del patio
de la casa de mi jefe.

exponer en fila
cada víscera relamida
en odio burocrático.
ser la antisistema
más volátil de la ciudad
que murió escuchando
Nirvana y esperando
que alguien la atienda en algún lado.

jueves, abril 20, 2017

artefactA

seguir la costura
y llegar a la cima
de este durazno
de cuatro mil metros
sobre el nivel del mar.

aquí las nubes
se componen 
por ácaros de agua
y es necesario
nadar orillándote 
para descansar.

si es que me da un calambre
habitaré en lo que queda
de la cáscara clavada
en los arcos de tu cuerpo.

hay que encontrar
brazos largos
para escarbar
entre temperaturas
humedales
y pelusas.

voy tirando del cable
estabilizador de tensión
que hay entre tus lagunas.

soy un artefacto
cuando te parasito 
entre el pasto y la nada.

hablar de junglas
con pájaros y peces
es desnaturalizar
las cosas que marcaron
las fantasías
en la memoria
de tu piel de gallina.


Stacey Rozich

sábado, abril 08, 2017

lo binario

De a ratos
parece que es
como vivir en una consola 
de videojuegos.

respiramos
un 8bit que se replica 
en las esquinas.
Una melodía empastada,
que se mete en el aire
y nos hace 
repetidores
de ceros y unos
ceros y unos
unos, unos, ceros.

Los umbrales de moral
de los que hablás
son los obstáculos que salto
para rescatar a una princesa
de un femicidio.
No vaya a ser cosa
que encima la culpen a ella
por ser mujer,
usar vestido
y andar sola.

Ahora llueven
píxeles azules
y vos me gritás
un prejuicio fuerte,
horrible,
comparativo,
mucho,
demasiado terrenal
para tanto realismo mágico.

Seguís gritando,
no te aguanto,
la melodía suena
y nos atrapa,
y yo repito,
todos los personajes
repiten
y vos gritas,
repetir nos aleja
de lo que somos
en realidad.

Gritate vos
tu postverdad
es el nivel
de la lava, 
y de esas
hogueras 
de brujas
en el que siempre
salto,caigo y me muero
de impotencia.



lunes, abril 03, 2017

vivir como polillas

Ni que fuera feriado
o una segunda temporada
de un sábado
pero no,
faltan días completos
para el fin de semana.

Las jornadas
son montículos
de horas iguales
en una oficina chiquita
llena de lámparas
de bajo consumo.

Y si,
al personal fofo
nadie quiere
iluminarlo con leds
de filtros UV.

No hay argumento
que justifique el gris opaco
de esta ciudad
ni sus autos, 
o sus plazas
llenas de palomas 
y vestigios coloniales
que no dejan nada
librado a la imaginación
solo capas
de pinturas y cal
con los colores
de la nueva gestión.

Nos atraviesa la historia
del feudo gobernado
por el hijo 
del hijo 
del hijo
del terrateniente.

Nos atraviesa el discurso
del religioso dolido,
muerto de miedo

la 
más
mínima
expresión 
de libertad.

Para escaparnos de aquí
deberíamos mudarnos
a un placard,
simular una explosión
y vivir como polillas.