jueves, abril 26, 2018

cruzar en amarillo,
rozando con la lengua
la muela hueca
y saber que no aguanta mas,
esta boca se va muriendo
igual que yo
expuesta
en la línea de los 30
donde las fichas caen
de forma continua
y te curten
como ese flaco
que me trató
durante novecientas noches
como a una tarada
y recién lo entiendo, 
ahora que
lo
entiendo
me gustaría cruzar mi dolor 
con igual violencia
en su cuerpo varón
y atravesarlo
como tratamiento de conducto
para curarme como te curan la muela
y del otro lado de la avenida
ver las consecuencias con la cara anestesiada
y un algodón en el cachete.
aquí, de frente 
es más sencillo
podría tirar todo lo que siento
en la boca
y ser una raíz hueca
sonando
crujir
ir quedando expuesta
como la muela vacía.

jueves, marzo 01, 2018

como en una caja negra
el cuerpo guarda el ronroneo de un gato
una tarde que une por cansancio 
las puntitas del universo
y se en-caja la memoria 
de unas puertas que no cierran tan de golpe
y si un teléfono fijo suena
es porque alguien te llama
-pero no-
ese acto está en agonía
nadie sana con un telemárketer
-y no- los gatos ni se inmutan con el "riiiing"
ellos solos, se acomodan en las ventanas
que a diferencia de los humanos
viven en el cerramiento metálico
sin saber lo que es
la desesperación de un día cotidiano
y se animan a tocarla


miércoles, febrero 07, 2018

los 90´s suenan en espaninglish

Avisa el inicio de una canción,
cool kids never have the time 
On a live wire right up off the street
(...)
que sabrá spotify de los ídolos de mierda
que generaban ansiedad 
porque al escuchar sus temas nuevos
subías el volumen
y pensabas en alguien sonriéndole al espejo.

Presumirle al parquet de una habitación en Villa Urquiza,
grabar en un TDK la canción de la radio
y putear a Pergollini por pisar el tema
-como ahora, pero por otros motivos-
rebobinar el cassette con una birome
para que no se gaste tanto
como yo, más grande 
que salteo su canción
y no me animo a borrar su discografía 
de pura nostalgia menemista.

Todo se agota
la alegría adolescente también
el frío ahora importa
dormir con alguien,
por el solo hecho de dormir con alguien.
Volverlo todo una costumbre
como salir a caminar, 
fumar menos
comer verduras, evitar harinas
el "mañana paso" y no pasar
ponerte protector en la playa,
o ir a los velorios
de los viejos de los amigos.

Todos hechos alfanuméricos 
que entierran el eje de la esencia
dentro de una panza cervecera
y te vuelven un ser otoñal,
sin encanto alguno, que va 
que va,
y se va perdiendo.


domingo, febrero 04, 2018

<>

El silencio le cambia el color al paisaje
mientras el domingo cae, indefectiblemente
frente al ex matadero
donde solamente crecen yuyos.

Ese edificio resiste
como un páramo violento
habitado por palomas
plantas suculentas,
y las butacas de un ex cine
nadando 
en la fragilidad de la palabra empeñada
sobre su habitar incómodo 
a la vista de todes.

Quise más de una vez zambullirme
en un poema dominado por el odio
que te fulmine y ya,
pero no puedo:
derrumbaría todos mis esfuerzos
por alejarme de la ventana
en la que al tocar los cables de alta tensión
me relajaba y sentía
que era una sobreviviente de la estupidez.

Ahora es el rumbo menguante de la oscuridad
lo que rellena el verano
y se vuelve en la memoria,
como una bomba interna
a derrumbar
la resistencia oculta que trae el devenir.



jueves, enero 25, 2018

Rick Hunter quería una casa de ladrillo visto

Tuve un sueño en el que me encontraba
con Rick Hunter en el Sarmiento,
buscábamos a Lisa por la estación Caballito
mientras en paralelo se soltaban las cañerías del edificio
interrumpiendo el sueño y formando charcos.

No hay lógica que explique tanta agua
emanando del suelo.

Debería dar vergüenza
una casa que se llueve de abajo para arriba
¿y qué?
Reconforta saltar los charcos pensando
en como sería tener escamas
y vivir en una protocultura donde no importe
esta inversa de enero.

Mi gata se toma toda el agua que puede,
sacude sus bigotes y vuelve a la cama,
confío en que puede ser un momento
de complicidad en la mecánica nocturna,
pero hace la de siempre, 
me traiciona, se despereza y se va
entonces no duermo.

Todo es inmóvil y duele
tanto como ese capítulo en el que Rick
creyó que Lisa había muerto en el SDF-2
y no había cielo,
ni una vida normal,
ni un sueño del romanticismo clásico
que abrace esta matriz vacía sumergida en el Pacífico Sur.



domingo, diciembre 03, 2017

Ha caído en la espalda
el peso del problema
que se enciende cuando miro
este domingo y la pregunta
que se vuelve un panal de abejas
cuando merodeo a mi madre
que tampoco puede
que tampoco quiere
que sabe que escondo
un hierro caliente que se agarra con cuidado
y es para ella,

y que sabe porque madre
que no puedo, pero ¿y qué? ¿y ahora?

Donde sea que entren
tu humanidad y dos hijas,
acá todo el tiempo es la hora de la cena
o ese medio día de calor infernal en el subte,
que no llegabas
y nadie llenaba el espacio vacío de la alacena
entonces había bronca. Bronca y un hueco negro
en el que cabíamos redondas de la impotencia
de repetirnos en la historia
como corso a contramano.


martes, noviembre 28, 2017

Los peces deslizándose 
en el agua del río
saben que
al final de su viaje,
no funcionan los teléfonos 
ni la educación en emociones
de las escuelas.

Aprendieron a nadar
sin comprobar
el peso hidráulico
de la debilidad toráxica.

El curso acuático no es un sendero,
es un bosque que te mira con los ojos al costado.

No es bueno invadir a los moluscos sin preguntarles
si hacemos sombra en lo profundo.

Desde la tierra podemos
deslizarnos en la orilla
buscando puestos
de tortillas a la parrilla
y piedras

que más tarde tiraremos al agua para matar las ganas
de que pase algo -mañana o pasado-
y nos devuelva la fe en esta cuestión de tener pies.