domingo, diciembre 03, 2017

Ha caído en la espalda
el peso del problema
que se enciende cuando miro
este domingo y la pregunta
que se vuelve un panal de abejas
cuando merodeo a mi madre
que tampoco puede
que tampoco quiere
que sabe que escondo
un hierro caliente que se agarra con cuidado
y es para ella,

y que sabe porque madre
que no puedo, pero ¿y qué? ¿y ahora?

Donde sea que entren
tu humanidad y dos hijas,
acá todo el tiempo es la hora de la cena
o ese medio día de calor infernal en el subte,
que no llegabas
y nadie llenaba el espacio vacío de la alacena
entonces había bronca. Bronca y un hueco negro
en el que cabíamos redondas de la impotencia
de repetirnos en la historia
como corso a contramano.


martes, noviembre 28, 2017

Los peces deslizándose 
en el agua del río
saben que
al final de su viaje,
no funcionan los teléfonos 
ni la educación en emociones
de las escuelas.

Aprendieron a nadar
sin comprobar
el peso hidráulico
de la debilidad toráxica.

El curso acuático no es un sendero,
es un bosque que te mira con los ojos al costado.

No es bueno invadir a los moluscos sin preguntarles
si hacemos sombra en lo profundo.

Desde la tierra podemos
deslizarnos en la orilla
buscando puestos
de tortillas a la parrilla
y piedras

que más tarde tiraremos al agua para matar las ganas
de que pase algo -mañana o pasado-
y nos devuelva la fe en esta cuestión de tener pies.




sábado, noviembre 18, 2017

Conciencia de clase
es el recuerdo
de mi vieja pidiendo pizza,
cerveza y coca
el día que le depositaban el sueldo,
y mientras chupaba
el carozo de la aceituna
nos decía:
"Disfrutemos hoy,
que mañana volvemos
a la economía de vacas flacas".

martes, noviembre 14, 2017

Las nubes y las tardes no se frenan, el afuera es un panal de abejas nerviosas y para calmarlas hay que incendiar la ciudad y saltar. El hormigón de los edificios es igual aquí y en los países bajos: no tiene células, está muerto ¿sentís ese calor? es el sol en mi vestido. Volemos en ese avión no se dónde y no importa vayamos a Groninga, Frisia, Drente, Transisalania, Gueldres, Utrecht, Flevolanda, Holanda septentrional, Holanda meridional, Zelanda, Brabante septentrional, Limburgo, rajemos de este huracán tan lento e incómodo que parece la panza de un fantasma.


jueves, noviembre 09, 2017

La infancia es la forma de nuestro futuro

¿Cuanta debilidad
puede aguantar
una cuerpa sin caer
en el declive?
/supe tener fuerza
para hacerle sombra
a una montaña
pero aquí
todo es un spoiler
de las malas elecciones
en las vidas pasadas./

La imagen
que proyecto en vos,
es una porquería
para tu salud.

CORRÉ!







miércoles, noviembre 08, 2017

No existe el otoño
en las líneas urbanas
de colectivo,
las sirenas de las ambulancias
irrumpen
sobre los rostros marcados
con afinidad dermatológica
en las ventanillas.

Varían los pasajeros
que son
víctimas de choferes
/o choferas/
que son
dueños del silencio
en tramos
cortos y medianos.

Pronostican lluvia 
para esta noche:
¿Qué probabilidades hay 
de tener un accidente
en un transporte público
un miércoles con 25 ºC
y un alto porcentaje
de humedad?

Hace años
desaparecieron los boletos
y con ellos, 
el desapego 
de la suerte capicua.

(A Mario Flores quién logró que los elefantes tuvieran manos humanas por un rato)




jueves, noviembre 02, 2017

La tolerancia social
es igual a esta hora
da lo msimo
The Cure,
o Gilda,
y en el medio
ese cover de Las Ligas Menores
donde el indie y el rock chabón
coinciden
como vos ahora,
habitando impune
en la gravedad inventada
y caos demencial
que amontono.

Los ojos de los vecinos
saben que vivo
bajo consignas
en un departamento
que no puedo pagar
y que lo rockeo,
que lo desconcho,
que tengo sillón nuevo
un lujo de tilinga
para dormir acompañada.

De haber un tranvía
me hundiría en sus cables
haciendo cortocircuitos
en el movimiento,
ese movimiento
daría una sensación
de que el mundo por fin
podría desaparecer.

En la nada misma,
las canciones salen
de las antenas
y todos volvemos
a los cubículos,
a las casas,
a las colas de los supermercados,
a retirar a los niños de las escuelas,
a las filas del cajero en los primeros días
de cada mes.

(Lo más intenso aquí,
que evitamos a la siesta)