martes, enero 17, 2017

No leas esto
es muy malo,
malo, tan malo
que pasa a ser
una forreada.

En Budapest
ahora hacen
0 grados.
En mi patio
las plantas
están secas.

No, no hace falta
que leas esto.
No estoy sola,
estoy ninja
transpiro
y acumulo plantas.

Me olvidé
las uñas
en la maceta.
No, no quiero
mostrar las tetas.

No a vos,
prefiero
que pierdas
el tiempo
en intermitencias.

jueves, enero 12, 2017

Si Carver viviera sería gorila


Carver en el 2017
no sería Carver.
Viviría colgado
de hipertextos
citando a personajes
de anime,
imaginando que hablan con él
y entre ellos.

Sería un genio, como en todos los tiempos,
borracho, paranoico y enojado;
porque en la era de las redes
el minimalismo
está en twitter.

Si Carver viniera,
aquí y ahora,
aparecería en la casa de la Fer,
preguntando por la clínica.
y para desahogarse
escribiría maravillas.

Seguro diría
que Vicente Luy
y Benedetti
son la misma mierda.
Usaría auriculares
y en el iPod tendría
miles de gigas
de música de todas las épocas.

Si Carver estaría acá
entre nosotros los mortales
el mundo sería mejor,
pero el no lo sabría.

Trabajaría en una ferretería
atendiendo a los clientes
en horario comercial,
y odiaría al kirchnerismo.

Sería el "raimond",
un genio frustrado
en la era blogger.



miércoles, enero 11, 2017

siesta

estereotipos,
el agua
se lleva
las piedras
entre las piernas
hasta partirlas,
entonces parecía
que nacimos
siendo
un nombre.

hay silencio
apilado
en los nidos
de los teros.

mujer nube,
los mosquitos
no te pican.
te atravieso
las humedades.
en tus costuras,
siesta.
en tu sonrisa,
agua.

se supo,
del beso
más lago.

-y digo lago
porque largo-

rompiendo
el triángulo
arquetipo
del buen saber,
llegaríamos
a un lugar
donde las llaves
nunca se pierden
al fondo
de las carteras.

para morirnos
durmiendo
sobre la lógica
del universo.


martes, enero 10, 2017

Hay pelusas
de un durazno,
cascara picante,
que altera
y dilata
el cuello.

Charcos
de saliva 
mañanera
no,
no vale
hablar pavadas
del fin de mes,
tragando el nudo
duro en la garganta.

Antes de salir
de este departamento
dormir,
4,
5,
6,7,8 horas
en el reflejo
de la ventana
(que todavía tiene vidrio)

Todavía se nadar
en las sabanas
pegadas y revueltas.
Y vos,
imaginando 
un rally
dakar chiquitito
pasando por ahí,
llevándose puesto
todo lo que compone 
nuestro microclima cósmico.

Se cerró el círculo
perdió frecuencia,
nadie abre.
Adentro
vaciamos todo
para volverlo 
inhabitable,
inevitable.

Todo es
tan explícito:
tengo miedo
de que te enojes
porque nunca te dije
que en 3 años
solo rompí
un frasco 
de mermelada.
Foto: obra "La Intimidad Silenciosa" - Victor Campillay.

viernes, enero 06, 2017

cajas

Porque sí;
si porque
colores nuca
o sea
océano
cuello masticable,
el río pasa
por tu
boca subtropical.

El pronóstico
promete
veranizar
los momentos
más chiquitos.

Pisando colores
metiendo
sin discriminar
el brillo de
las cosas
en cajas.

Hay que ir
a una casa,
que no se deja;
una pausa
escasa
hogar reducido
a los usos
del cartón.

La estación
húmeda
es un trance,
para habitarla
hay que abandonar
el lado dulce
del vicio.

La implosion
es inevitable,
el choque
con la nube
de tu espalda
en la escalera.

Big Crunch
espiar en carne
y la maraña
de pelos
pasa y destiñe.

La culpa
es milenaria,
de viejos usos
y casi mágicos:
Está ahí
dentro del pupito
de las uvitas
en grapa.

Marearnos
es la mejor manera
para comenzar
los días nublados.



domingo, noviembre 20, 2016

clo a c a

- Sí, soy el héroe. El mito. El incorruptible, el único que no se ha vendido. Mis cartas se subastan en el Este por 250 dólares. Y no puedo comprarme ni una bolsa de pedos.
C. B.


un poema  
desgarrado,
poema mierda,
va y viene,
/fluye/
bajo las calles 
de este mundo
que no merece
la hermosura.

poema estigma
porque negra
y cumbiera.
sacada de las entrañas,
de las cloacas,
de ahí, 
donde todo duele
y compromete.

/mejor mirar,
la parte naif, 
de la lluvia/

¿viste sorete?
jugoso es
el vientre
de la ciudad.

intestino delgado
cloacal es tu cara,
olor a miedo
es lo que dejas
en mi cama
cuando no aceptas
mi condición.

mierda amontonada
en las paredes
de los que habitan
las esquinas
de las casas alquiladas.

música de cañerías
es lo que aprendimos
para sobrevivir
en este mundo indeciso.


martes, noviembre 15, 2016

El gran campeón

Se ofrece recompensa
por mi gallo luchador
decía por radio
Winston, el grande.

Un gallero del sur
conocido y temido
porque sus animales
peleaban
como dinosaurios.

"No es delito,
son monstruos de riña,
machos cabríos
que se desesperan
por un hilito de sangre".

El Winston
encontraba amor
entre tanto malevaje,
su equipo se llamaba
"los novios de la muerte"
y coronaban
a cuanto retador
se cruzaban por Bolivia.

Tenía a su favorito,
y como entre ellos
se hacen la trampa,
un día desapareció.

Lo andaban vendiendo
en dólares,
por los pueblos vecinos.
El Winston se desespera
que tres cifras,
que cuatro,
o cinco.

Como a un bicho
así, lo sacaron
en la noche.

Lo quiero de nuevo,
que no come
cualquier cosa,
que las gallinas
lo necesitan
y tiene que pelear
con el pin pon.

Así anda,
el hombre
de las organizaciones
nocturnas,
sin peleas
ni apuestas,
ni clubes de pelea.

Ya no lo llaman,
ni lo saludan,
no lo proclaman
tampoco lo retan
a pelear
con gallos peruanos,
porque sin
su Costanova
no entiende
cómo seguir
por las rutas
de esta galaxia.