sábado, noviembre 18, 2017

Conciencia de clase
es el recuerdo
de mi vieja pidiendo pizza,
cerveza y coca
el día que le depositaban el sueldo,
y mientras chupaba
el carozo de la aceituna
nos decía:
"Disfrutemos hoy,
que mañana volvemos
a la economía de vacas flacas".

martes, noviembre 14, 2017

Las nubes y las tardes no se frenan, el afuera es un panal de abejas nerviosas y para calmarlas hay que incendiar la ciudad y saltar. El hormigón de los edificios es igual aquí y en los países bajos: no tiene células, está muerto ¿sentís ese calor? es el sol en mi vestido. Volemos en ese avión no se dónde y no importa vayamos a Groninga, Frisia, Drente, Transisalania, Gueldres, Utrecht, Flevolanda, Holanda septentrional, Holanda meridional, Zelanda, Brabante septentrional, Limburgo, rajemos de este huracán tan lento e incómodo que parece la panza de un fantasma.


jueves, noviembre 09, 2017

La infancia es la forma de nuestro futuro

¿Cuanta debilidad
puede aguantar
una cuerpa sin caer
en el declive?
/supe tener fuerza
para hacerle sombra
a una montaña
pero aquí
todo es un spoiler
de las malas elecciones
en las vidas pasadas./

La imagen
que proyecto en vos,
es una porquería
para tu salud.

CORRÉ!







miércoles, noviembre 08, 2017

No existe el otoño
en las líneas urbanas
de colectivo,
las sirenas de las ambulancias
irrumpen
sobre los rostros marcados
con afinidad dermatológica
en las ventanillas.

Varían los pasajeros
que son
víctimas de choferes
/o choferas/
que son
dueños del silencio
en tramos
cortos y medianos.

Pronostican lluvia 
para esta noche:
¿Qué probabilidades hay 
de tener un accidente
en un transporte público
un miércoles con 25 ºC
y un alto porcentaje
de humedad?

Hace años
desaparecieron los boletos
y con ellos, 
el desapego 
de la suerte capicua.

(A Mario Flores quién logró que los elefantes tuvieran manos humanas por un rato)




jueves, noviembre 02, 2017

La tolerancia social
es igual a esta hora
da lo msimo
The Cure,
o Gilda,
y en el medio
ese cover de Las Ligas Menores
donde el indie y el rock chabón
coinciden
como vos ahora,
habitando impune
en la gravedad inventada
y caos demencial
que amontono.

Los ojos de los vecinos
saben que vivo
bajo consignas
en un departamento
que no puedo pagar
y que lo rockeo,
que lo desconcho,
que tengo sillón nuevo
un lujo de tilinga
para dormir acompañada.

De haber un tranvía
me hundiría en sus cables
haciendo cortocircuitos
en el movimiento,
ese movimiento
daría una sensación
de que el mundo por fin
podría desaparecer.

En la nada misma,
las canciones salen
de las antenas
y todos volvemos
a los cubículos,
a las casas,
a las colas de los supermercados,
a retirar a los niños de las escuelas,
a las filas del cajero en los primeros días
de cada mes.

(Lo más intenso aquí,
que evitamos a la siesta)




sábado, octubre 21, 2017

La remera de Gardelitos
y las persianas bajas
dan sensación de feriado.
Bruce Wayne
muriendo por ciudad Gótica
también.

Batman no sabe
que el abrazo
a una causa noble
es un acto
de entrega peronista.

Qué trágico
nadie que nos salve
solo nos quedan políticos
y una sede
de operaciones secreta
ideal para leer
poesía montonera.

Harvey Dent
y el mal siempre le ganan
a los pájaros en la siesta,
por eso esta ciudad
no se merece héroes.

Dos mandatos enteros
resistiendo el futuro venidero
mirando netflix,
que es como el futuro,
todo el tiempo
en porvenir.

Peronismo es
reirnos resistiendo
mientras
le sacamos ventaja
a otro día hábil.

jueves, octubre 12, 2017

Heredamos más que ojos,
pelo, nariz, boca,
colores santos
y una piel confundida
que se curte bajo este sol.

Pasamos pedaleando rápido
en las mil maneras de existir
sobre la dualidad ancestral genética
y autoinmune de ser
tan humanos en esta hierba.

¿En qué momento
se rompió algo
en tu núcleo celular
y terminaste siendo así?
Y anda a saber
si encontramos la respuesta
desterrando los ojos.

Tengo dudas de culpar
esta existencia.
No se si fue tu viejo,
o el viejo de tu viejo,
o ese flaco amigo tuyo
que recuerdo de la infancia.

Hay cosas que la ciencia
no abarca, son los espíritus
con soporte genético
que nos vuelven conejos
de carne débil
escondidos bajo los árboles.

Cuando el pasado
se desconfigura
lo tangible se tambalea
en la punta de un sube y baja,
se aferra como niña
y llora sobre la red
que abarca más
que un dolor de estómago.
Atravesaron tu nuca
las estrellas
que seguían los marines
durante las expediciones.

Queremos sobrevivir
contra todo pronóstico,
una parte nuestra
resiste amazónica
mientras la otra
quiere violentarnos,
evangelizarnos, violarnos
y explotarnos.

Ese caparazón de misticismo
se vuelca sobre una foto vieja
donde estás en Los Ángeles
con alguien parecido a Ashton Kutcher
sin  siquiera sospechar
que en tu vida cabía tanto humo,
tampoco supe caber yo,
o mis hermanos.

Mamá ya no llora,
dirán que sus deseos reproductivos
fueron saciados,
razón por la cuál
estamos todos aquí
moviéndonos como polillas
chocando en los cristales
del universo al medio día.