domingo, abril 06, 2014

En Mayo cualquiera es pescador.

" El viejo abrió los ojos y por un momento fue como si regresara de muy lejos; luego sonrió." 

Hemingway

.
No nos merecemos 
vivir en
el mar,
somos tontos
que creen en
las emociones.
Por eso, 
estamos amontonados 
bajo los cerros. 

--
Subiendo por la autopista nueva,
mirando las luces,
Nunca se hundirían en el mar.

No se, capás estos guachos

floten.
¿Si terminamos con los cerros,
mataríamos nuestra seguridad?
Sería ver nada más que luces,
no todas
porque algunas lámparas ya no
encienden.
Quedaron desposeídas 
de su única función.

¿Qué crees?
Veríamos nada más que luces,
no precordillera, no montañas,
igual,
en otoño
son marrones, mejor 
ni verlos.

No? 


kilómetros y kilómetros de

lámparas.
Sería raro, abrir la ventana
de la habitación 
para buscar aire.
Y al fondo, nada
Solo departamentos
26 monoblocks y 
un tanque de agua
con un par de piperos.

(Dormite conmigo.

si con total, 
esos cerros van a sobrevivirnos
van a estar para siempre,
ahí.
Como cuando busco aire
en vos.)

Dos líneas blancas

divididas por treinta
centimetros de algo.
que se corta
como
cuando tus manos 
en la boca.
Me queda 
un poco
de aire.
Complicado

Aunque muchas veces

creo que me hundo.
Me olvido de nadar,
y te apago
por no saber explicar.
Perdoname,
tengo 
la culpa,
las mañanas 
son letales.

Lo que quiero decir,

lo mejor
que te pierdas 
en esa autopista 
de San Lorenzo,
tan nueva.
Para dar
explicaciones, 
prefiero espiarte.

Hoy por hoy,

no hay cabeza que
aguante.
Mejor probemos,
hundirnos en la noche
llena de luces.

Al fin de cuentas,
esos cerros, 
van a estar siempre ahí.
Es lo que
nos merecemos.




2 comentarios:

fer salas dijo...

vamos a desarmar los cerros como caramelos y a ver el horizonte!

Florencia Bustamante dijo...

la filosofía trágica del amor, Fer, un placer tenerte por acá