martes, agosto 26, 2014

Leelo

Al librito me lo encontré en el subte
por el 2004.
no tenía tapa,
pero si una dedicatoria.

Lo leí de una sola vez;
habla de como se
complica conseguir
yerba mate
y como uno se enamora
aunque suene imposible.

Leelo, me encantó;
porque es una partecita
de los subtes
que también me encantan.

Y con el libro van
partecitas mías
para que se salgan
de las historias
de mensúes misioneros

Los personajes
se enamoran
aunque vivan
a escondidas,
enojados o
engañados,
y pobres.
No es tanta
la fantasía.

Bienvenido a mi submundo
donde los personajes
te corretean
por todos lados
ahi, en tu casa
haciendo grititos
de guerra y
tirando macetas,
sin la necesidad
de que te des cuenta.

--

Como yo, que me paseo
en renault 12
por toda tu espalda
a la noche
(o lo que me alcance
con $50 de super)
como de requisa.

En realidad es así.
Todas las noches,
paso yo
despacito en la esquina
de la  rivadavia

Manejando, contenta
esperando que salgas
y treparme a vos.

Que lindo es
que no tengas
la menor  idea.






(Miramos un rato la ciudad. Parece la acuarela de un borracho. La lluvia paso y los árboles la lloran. Las nubes recolectan gotas del río. El frío se equivoco de estación. Los cables como raíces. ... Antenas inyectando el cielo de smog. Una aldea que humea en el universo.)

1 comentario:

Horacio González dijo...

Amo encontrar libros perdidos.
Lo dice un maníaco textual.