domingo, abril 12, 2015

Aviones de papel

La hija andaba deambulando desde tempranito, la sentí haciendo ruiditos en la cocina y me dió un beso con mermelada de frutilla en la frente.

La noche anterior le habíamos puesto paracaídas hechos con bolsas del super a los muñecos y ella los tiraba trepada de una silla. Caían bailando en el aire.

A mis ojos es hermosa. Mis ojos son, construyen mi mundo. A los ojos de mi mundo la hija es hermosa desde el momento en el que la concebí.

La hermana dibuja ventanas en avioncitos de papel. Mis hijas juegan y navegan los aires acorralados del living. Caballitos de mar dibujan la paz del hogar. Me realizan. Pienso en mi madre y si alguna vez me vio con ojos similares. Deseo que si. Sentir así es vivir amando.

Pienso en curitas mentales para las hijas y que no sufran nunca. No existe maldad, solo leche con azucar saborizada de frutilla. Revuelvo y pienso en mudarlas de planeta.

Bañarlas y acostarlas cerca mío para siempre. Hermosas desde que las levanté por primera vez en los brazos, salieron de mi panza, en mi panza quedó marcada una sonrisa blandita. Los abrazos son cinturones de seguridad simbólicos cuando son tan chiquitas.

Mamá me había regalado un poema pidiéndome que no crezca. Ahora entendí que le pedí libertad y crecí. Caballitos de mar dibujan la paz de mis emociones. Los aviones de papel rescatan a los muñecos paracaidistas del living. Me quiero quedar a vivir en este instante un par de eternidades.




1 comentario:

Virginia Arias dijo...

Y creciste...y me regalas estos momentos. También es lindo verlas crecer.