jueves, marzo 23, 2017

Mortal Kombat

Liu Kang rescató a Kitana,
y ella no lo sabe.
Se confunde, 
es difícil tener dos padres
y ser huérfana.

Toma mate
con criollitas 
y no espera más
que alguien la acepte.

Nunca sus rayos
fueron tan ruidosos,
nunca sus saltos
generaron un temblor.

Kitana no encaja
en la lucha
de la consola doméstica,
quiere algo más,
pero no llega.

Entrena y se esfuerza,
sueña con matar a Goro
y sacarle el jugo
de pura ambición.

De mañana se despereza,
medita y se abanica,
corta pasto, arregla los muebles.

Quiere un castillo 
fuera de la ciudad,
con un gato
y un buen sillón.

Lo peor que le pasó a Kitana
es dejarse vencer
por el ninja de amarillo.


martes, marzo 07, 2017

una piedra

Ahí viene
la vemos,
pasó por al lado
de un uniformado,
con su calza rota
y el pelo florecido
entre las piedras.

Baja por el río
del lado vaquereño
apareció pegando en la tierra
las arañitas de sus piernas.
Obitó con el agua
y brilló 
en lo poco que dice
la luz del día.

Lo que hoy no es
fue una semana atrás
en los gritos de las mujeres
a la copa de un árbol 

Nadie vio;
a nadie se le ocurrió;
entierren todo
salvo su voz.
Nadie vio nada
ni a los hijos,
ni a su tata
un macho alfa
cuchillero y golpeador.

Mierda. No hay remedio.
No remedia nada decir mierda.
Todo estaba a un paso.

De existir
serías
lo que seas,
lo que pases,
entre el smog
y las emociones,
hasta no ser
sin ser.
Lo sentimos, 
¿te moriste sola
o te mataron?

¿Alguien te dijo que algo iba a cambiar?
¿Qué se siente morir?

Puja mujer ganado
oferta de góndola 
en exposición constante:
La piel de la papa
es igual a la de una pera
sin tierra para las uñas.

En un mundo con mujeres muertas,
nada tiene sentido. Somos carne que nutre la tierra.